Inmigración y delincuencia en España

ATENTADOS Y ATONTADOS


Los musulmanes están últimamente un poquito alterados. No es nada nuevo. A los hijos de alá les entra el arrebato periódicamente y se ponen en un plan que no hay quien los aguante. Y, aunque los palmeros de la alianza de civilizaciones intenten vendernos lo contrario, la verdad es que no nos tienen mucho aprecio, por decirlo suavemente. Nunca nos lo han tenido. Y mira que hace siglos que nos conocemos.
Hay quien dice que el Islam no es un peligro real. Que en realidad todo el rollo de los atentados en nuestra propia tierra, las imágenes de desmembramientos, los vídeos de decapitaciones... son un montaje de Sión para que en Europa cojamos miedo al Islam y así ellos puedan hacer a su antojo en Oriente Medio (que, bueno, la verdad es que llevan haciendo por allí lo que les da la gana desde hace mucho tiempo).
Que yo no digo que no sea todo una maniobra suya, porque los amos del mundo son capaces de eso y de mucho más. Lo han demostrado muchas veces. De hecho, son ellos quienes manejan nuestros gobiernos, y por lo tanto, son los causantes de la invasión demográfica, la desintegración de nuestra cultura y la pérdida de valores. Y no quiero pecar de escepticismo, pero si quienes dominan estados, medios de comunicación y multinacionales, aquellos que son capaces de controlar lo que pensamos y son dueños de los mayores avances tecnológicos, resulta que cuando organizan atentados de falsa bandera son más chapuceros que Torrente, pues yo ya me pierdo.
No sabemos qué es verdad y qué es un cuento. No sabemos qué hay de cierto en las teorías conspiranoicas o en los vídeos que circulan por Internet. No sabemos qué leches pasa.
Sólo hay dos cosas claras:

1. El Islam amenaza desde dentro y desde fuera. Todos los países europeos tienen una peligrosa quinta columna musulmana, mantenida económicamente por nosotros y con un índice de natalidad que les convertirá en población mayoritaria a no mucho tardar. Sus valores atacan frontalmente las raíces de nuestra cultura. Son nuestro enemigo secular, y la última vez que caímos bajo dominio musulmán, tardamos 800 años en largarlos de aquí.

2. Europa está vendida. No tiene voluntad, sus gobiernos son títeres del capital, su pueblo está invadido, castrado y embobado. La cultura europea se pierde y sus valores han desaparecido. Y los responsables de todo eso, los promotores del mundialismo y del marxismo cultural, los reyes del mambo en esta plutocracia, son hijos de Sión.

Así que, lo único que sabemos es que la cosa está fatal. Pero Europa ya se ha enfrentado antes a estos dos enemigos. No ha sido una lucha fácil, y a la vista está que en este momento vamos perdiendo. Aunque también está claro que llevamos en la sangre el amor por nuestra tierra, el afán de luchar por ella y una tozudez fanática que nos impide darnos por vencidos. Así que, por muy mal que esté la cosa, mientras tengamos sangre, toca seguir peleando.

Fuente: Matria